jueves, 18 de diciembre de 2025

Orgullo y prejuicio

(Columna Río de Letras publicada en el diario ADN, semana del 15 al 22 de diciembre de 2025)

 

 



Los seguidores de la novelista inglesa Jane Austen la leemos con orgullo. Con un estilo de aparente candor, nutrido con ironía y humor, plasmó las costumbres de su sociedad y época. Sus detractores mantienen un prejuicio: que en sus obras se ocupó de mostrar el afán casamentero y el espíritu sexista de su tiempo. Es una crítica simplista, pues ella solo mostraba esas ideas, como corresponde a los escritores.


Jane Austen, nacida hace un cuarto de milenio, reveló en Orgullo y prejuicio, Emma, La abadía de Northanger y demás novelas, que las mujeres debían prepararse desde niñas para ser buenas esposas. Les fomentaban la lectura para que fueran conversadoras agradables, la música, el baile… La fortuna y la posición social eran aspectos importantes de un buen partido.


Hija de un religioso, rechazaba estas prácticas. Evadía el matrimonio. Fue pretendida y una vez alcanzó a comprometerse, pero al otro día se dio cuenta de su metida de patas, se retractó y huyó despavorida, junto a su hermana, a pasar una temporada en el campo hasta que cesara la tormenta.


Dejémonos seducir por su pluma. En Sentido y sensibilidad se lee:


Marianne comenzó a darse cuenta de que su desesperanza de los dieciséis años, respecto a hallar un hombre que colmase sus ideas sobre la perfección masculina, había sido ligera e infundada.  Willoughby le ofreció ahora cuanto su imaginación soñara en otros momentos más optimistas, como capaz de engendrar en ella un verdadero afecto; y la conducta de él anunciaba tanta seriedad en sus deseos como autenticidad en sus dotes”.

1 comentario:

  1. esta escritora, estaba adelantada a su epoca, es una granfeminista, gracias por su buena pluma profe

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