jueves, 2 de julio de 2026

Diálogo de sordos

(Columna Río de Letras publicada en el diario ADN, semana del 29 de junio al 5 de julio de 2026)

 

 


En el libro La expulsión de lo distinto, Byung-Chul Han, el filósofo coreano, dice que, como ya nadie escucha realmente a los otros por estar esclavizado de la tecnología, en el futuro surgirá el oficio de oyente.


Ganador del Princesa de Asturias del año pasado, indica que los contenidos digitales que cautivan la mente de la mayoría, están diseñados para fortalecer un discurso egocéntrico y narcisista, en el que es casi imposible ceder tiempo, atención y ego a otra persona. Los individuos viven aplicados en atender órdenes subliminales de consumismo excesivo, es decir, calmando necesidades inexistentes de productos y estilos de vida.


La desbordante cantidad de mensajes, opiniones y estímulos vacía a las personas de la capacidad de estar presentes y de dialogar con alguien. Cuando dice “dialogar” se refiere a que cada uno permita que el otro se exprese y despliegue lo que lleva dentro, porque escuchar no es solamente esperar turno para volver a hablar. Más que cortesía, escuchar es una forma de resistencia, dice el filósofo, una manera de devolverle profundidad a las relaciones entre las personas, relaciones que se tornan superficiales por las prisas.


“Los tiempos en los que existía el otro se han ido. El otro como misterio, el otro como seducción, el otro como eros, el otro como deseo, el otro como infierno, el otro como dolor va desapareciendo. Hoy, la negatividad del otro deja paso a la positividad de lo igual”.


Una sociedad en la que casi nadie escucha es, sin duda, otra forma de distopía, de realidad indeseable. Es la que vivimos.