jueves, 1 de enero de 2026

Año Nuevo

(Columna Río de Letras publicada en el diario ADN, semana del 29 de diciembre/25 al 4 de enero/26)

 

 

En el río de letras, a veces torrentoso, a veces manso, el lector que boga sin tregua halla en cada curva, en cada rápido, en cada isla flotante, una oportunidad para leer. La fiesta de Año Nuevo también es motivo.


En una orilla se ve un cuento de la francesa Colette: Ensueño de año nuevo. Un relato con mujer que corre con amigas cuadrúpedas a saborear la nieve. Destilan las lentas lágrimas de la nostalgia al buscar en el espejo o en los recuerdos a la niña que ya no es, y se lamenta por crecer y envejecer... como todos.


“Un año más… ¿Para qué contarlos? Este primero de año parisiense no me recuerda nada de los días de Año Nuevo de mi juventud. ¡Quién podría devolverme la pueril solemnidad de los días de Año Nuevo de antaño?”.


En aquel remolino está el relato escalofriante de Rubem Fonseca titulado Feliz Año Nuevo. Acosados por el hambre y la estrechez, Pereba y Zequina deciden ir a una casa de ricos mientras festejan la llegada del Año Nuevo a dejarles infelicidad.


En un meandro hay algunos poemas. “Año Nuevo”, de Rubén Darío, lleno de dulzura; “Año Nuevo en Dartmoor”, de Sylvia Plath, acosado de intranquilidad espiritual, y “Propósitos de Año Nuevo”, de Rudyard Kipling, laqueado de humor: Kipling se ríe de esa lista de buenas intenciones que casi todos hacen, pero casi nadie cumple. Este dice así:


I.

He decidido que durante todo el año

aparcaré mis vicios en un estante.

Seguiré un camino más piadoso y sobrio

y amaré a mis vecinos como a mí mismo,

excepto a los dos o tres de siempre

a los que detesto tanto como ellos me odian.



2.

He decidido que jugar a los naipes es malo,

sobre todo con cartas como las que me suelen tocar.

Puede desplumar una cuenta bancaria sana,

así que renuncio a estos placeres terrenales

excepto —y aquí no veo pecado alguno—

cuando otros reclamen ‘mi presencia’.

 

3.

He decidido que votos como estos, aunque

formulados con ligereza, son difíciles de mantener.

Por tanto los acometeré poco a poco,

no sea que mis recaídas acaben por hundirme.

Un voto al año me sacará del paso

y comenzaré con el Número Dos.

 


 


2 comentarios:

  1. Profesor Jhon, muchas gracias. Aprovecho este espacio para traer a "Champagne, Relato de un granuja" de Antonio Chéjov

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  2. Genial escrito, para salir de la burbuja consumista e hipocrita, gracias

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