jueves, 25 de septiembre de 2025

Amigos, que los hay los hay

(Columna Río de Letras publicada en el diario ADN, semana del 22 al 28 de septiembre de 2025)

 

 


Como casi todas las palabras, amigo tiene varios significados. Amigos son los
seguidores (y perseguidores) de alguien en redes sociales. Lo son simplemente quienes coinciden en un sitio o una actividad. Pero al hablar de amistad vienen a la cabeza valores como afecto, respeto y solidaridad entre seres. En estos, claro, están los humanos.


En la lista de aliados confiables, en literatura aparecen Quijote y Sancho, Holmes y Watson, los tres mosqueteros —que después fueron cuatro—, Tom Sawyer y Huckleberry Finn, Arturo Cova y Fidel Franco


Hay amistad entre individuos de especies diferentes. En Platero y yo, Juan Ramón Jiménez narra el vínculo entre un humano y un burro. Las aventuras y los diálogos de palabras y rebuznos contagian alegría. El sufrimiento del narrador por la muerte del amigo “pequeño, peludo, suave” transmite una tristeza proporcional a esa fiesta inicial.


El afecto traspasa fronteras, ya no de especie, sino de naturaleza, en “Robbie”, de Isaac Asimov. Una niña y su robot cuidador establecen una fuerte unión. La madre decide un día separarlos, porque, dice, un robot no debe ser buena influencia para la hija. Viene el desconsuelo, por supuesto… pero la historia continúa. Leamos:


“Robbie asintió con la cabeza —pequeño paralelepípedo de bordes y ángulos redondeados, sujeto a otro paralelepípedo más grande, que servía de torso, por medio de un corto cuello flexible— y obedientemente se puso de cara al árbol. Una delgada película de metal bajó sobre sus ojos relucientes y del interior de su cuerpo salió un acompasado tictac”.

jueves, 18 de septiembre de 2025

Antes de morir

(Columna Río de Letras publicada en el diario ADN, semana del 15 al 21 de septiembre de 2025)

 

 

Es común hallar en las redes notas de influenciadores que señalan “las obras clásicas que debes leer antes de morir”. Mencionan los títulos de siempre: Crimen y castigo, Los miserables, el Quijote… Y la verdad, no mienten.


Pero olvidan que no solo hay clásicos literarios. Existen en todas las áreas del saber. Obras infaltables para entender la Naturaleza, el espíritu humano y la vida en sociedad.


A la mente nos llegan títulos de un tema y otro. Utopía, de Tomas Moro, pinta la sociedad ideal, inexistente. Elogio de la locura, de Erasmo de Rotterdam, con ironía, elogia la necedad, la corrupción de gobernantes y eclesiásticos. La historia del tiempo, de Hawking, le explica a alguien como uno —ignorante, pero curioso en temas científicos— la historia del Universo desde el Big Bang hasta hoy. Nuestra América, de Martí, llama a los países latinoamericanos a unirse y construir una identidad propia, en lugar de imitar modelos foráneos. Breviario para ciudadanos libres, de Thoreau, invita al respeto y la comunión con la Naturaleza.


Todo el mundo debería leer Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano. Expone con simpleza y sin ambages que la apropiación de los recursos por parte de los colonizadores europeos es la causa de nuestra pobreza. Este libro dice: “El principal producto de exportación de América Latina, venda lo que venda, materias primas o manufacturas, son sus brazos baratos”.


La lista de libros que “debes leer antes de morir” es más larga, por supuesto. Si los dejas para después de morir no te resultarán oportunos.

jueves, 11 de septiembre de 2025

El insomne

(Columna Río de Letras publicada en el diario ADN, semana del 8 al 14 de septiembre de 2025)

 

  

Joaquín peña Gutiérrez.
Foto: Laura Isabel Peña Rangel


La reciente novela del huilense Joaquín Peña Gutiérrez, El insomne, es la historia de un hombre que ha muerto; es la historia de una mujer que queda sola; es la reflexión de que la muerte no es el hecho de un momento, sino una elaboración emocional que sucede en la mente, las palabras y las acciones de los vivos, y la confirmación de que toma tiempo el resurgir de los escombros de la soledad.


Si el que deja de respirar viaja a lo desconocido, quien sigue haciéndolo emprende una expedición al interior de sí mismo —un lugar igual de ignoto— donde explora los sentimientos hacia el ser que tuvo al lado y cree haber conocido.


Ediciones El Huaco, 2025

Así, Esperanza trata de entender la abrupta decisión de Carlos. Los pensamientos, recuerdos y sueños de esta maestra de escuela son una mezcla de rabia, desconcierto y simpatía. Se da cuenta de que la vida es una estafa, sí, porque solo tras el punto final marcado con sangre aparece la disposición para dimensionar la existencia. Y escribe un diario para exorcizar la desazón.


De este lado del libro, uno pretende, como ella, descifrar la cadena de ideas, más de frustración que de amargura, que se anidaron en el alma del personaje extinto, un escritor, un hombre solitario aunque mantuviera acompañado.



El autor acude a la fórmula del narrador editor: sugiere que el relato es ajeno y él solo se ha ocupado de publicar unos papeles que llegaron a sus manos.


“Hoy. Me toca aprender a vivir sin él; así, conforme me tocó aprender a vivir con él. Esta semana ha empezado horrible. Terrible. Me va a hacer llorar y ya no tengo ojos.”

jueves, 4 de septiembre de 2025

Balzac, la máquina

(Columna Río de Letras publicada en el diario ADN, semana del 1 al 7 de septiembre de 2025)





No sé cómo hemos podido pasar desde el 18 de agosto sin llamar la atención por los 175 años de la muerte de Honoré de Balzac. Bueno, no por la muerte, sino por la vida y la creación que es en realidad lo que nos importa. El aniversario sirve de pretexto para pensar en sus letras y pensamientos.


Basta mencionar La comedia humana para considerarlo un autor fundamental. Ese proyecto colosal conformado por 137 piezas literarias —aunque unas cuantas quedaran inacabadas—, novelas en su mayoría, pero también cuentos y ensayos. El hilo conductor, la visión de la sociedad francesa de su tiempo. Costumbres, escenas cotidianas, psicología de las personas de distintas clases sociales, edades y profesiones... La piel de zapa, Eugenia Grandet, Prima Bette, El papá Goriot, Las ilusiones perdidas están entre las obras más leídas.


No puedo terminar estas líneas sin recordar que Balzac es uno de los precursores del género policíaco y de detectives. En Un asunto tenebroso, de 1841, Laurence de Cinq-Cygne, una muchacha aristócrata, participa en un complot para derrocar a Napoleón. Aparece la figura desconfiable de Joseph Fouché, jefe de la policía, y el fundador del espionaje moderno. Esta novela hace parte de las escenas de la vida política de La comedia humana.


Así narra Balzac: “—(…) A los señores de Simeuse y Hauteserre los ha traicionado uno de esos infames espías que los gobiernos infiltran en toda conspiración para conocer bien su objetivo, medios y afiliados. No me confunda usted con ese miserable que me acompaña y que es el de la Policía...”.